EL JAMÓN IBÉRICO

El Jamón Ibérico “ más sano de lo que crees”
El Jamón Ibérico “más sano de lo que crees”

Una vez separado el jamón de la canal del cerdo y perfilado con el típico corte en "V" , este se marca con la semana y año correspondientes a la fecha del sacrificio. Estas operaciones se realizan en nuestras salas de despiece autorizadas y homologadas por la CE con toda garantía de higiene. A continuación se inicia el proceso de salazón.

Es muy importante encontrar el equilibrio entre la correcta conservación y curación y asegurar esas óptimas características de gusto y sabor , esto es lo que se conoce como: PUNTO DE SAL. Al finalizar la fase anterior, los jamones son lavados para quitarles la sal que les queda en la superficie.

El proceso de maduración se lleva a cabo en nuestros secaderos naturales de Berlanga, (Badajoz). Después habrá que esperar a que se produzca el "sudado", con las altas temperaturas alcanzadas en Extremadura durante el verano y que la grasa se distribuya por las masas musculares. Parte de la grasa del jamón se funde y elimina, alcanzando al final de este periodo un equilibrio en su contenido de grasa.

Para conseguir una lenta maduración los jamones se bajan a las bodegas donde se mantienen a una temperatura y humedad constante. En esta fase los hongos que aparecen en la parte exterior de los jamones facilitan el aroma del jamón ibérico (bouquet).

Todos nuestros Jamones, Paletas y Cañas de Lomo Ibéricos están certificados por "CERTICALIDAD" conforme a la Norma de Calidad del Cerdo Ibérico, regulada por el R.D. 1469/2007 y disponen de la preceptiva etiqueta individual de garantía de calidad debidamente numerada.